martes, 14 de julio de 2020

Más allá de las cartas: Capítulo 10.




Vanesa no espero, el mes con que normalmente esperaba para recibir noticias de Aaron. Le había dado su correo electrónico, pero por otro lado, también le había revelado su gran secreto, ese secreto, que tantos internautas, se habían desconectado sin dar más señales de vida, al enterarse. Ella no le había dicho antes, por la misma cuestión, por si le dejaba de escribir, por si no le llegaba ninguna carta más, le había cogido verdadero afecto, un sentimiento nuevo, una emoción que no podía explicar. Pero le hecho dos cojones, y se lo confeso ¿por qué? Una parte, porque él le explico algo muy intimo de él, sentía que ella debía hacer lo mismo, por la otra, por ella misma, quería, necesitaba, explicarle todo, para saber realmente si la aceptaba. Vanesa a pesar de todas las caídas e lágrimas derramadas por ese tema, no perdía la esperanza, tenía el presentimiento que aquella vez, sería diferente, saldría bien, aunque sus presentimientos nunca se cumplían, pero sentía que aquella vez, saldría como ella esperaba.

Encendió el ordenador, sin tardar en conectarse al mesenger, ¡cuatro correos! No quería pero no podía evitarlo, se sentía nerviosa, y rezando, que alguno de ellos fuera de Aaron. Tres eran de pura basura. Vanesa temía ver su última oportunidad. Era de alguien que no conocía. No le gustaba recibir correos de desconocidos, pero esta vez tendría una explicación. Hola Vanesa soy Aaron, el chico de Chicago. El grito de felicidad que exclamó se escuchó hasta la en el exterior, cosa que Vanesa agradeció encontrarse sola en casa. Notaba su corazón como le palpitaba con fuerza nuevamente. Lo advertía como dando golpes en su garganta. Las manos le temblaban de la gran emoción que sentía. Sin aviso le entro un miedo terrible, por si su presentimiento iba a la inversa, él es un chico educado. Tal vez ese correo es para decirme con educación que ya no quería saber nada mas de ella. No, no quería ni imaginarlo, se obligó a respirar profundamente, cerró fuertemente los ojos, al mismo tiempo que hacía clic sobre el email… era de dos días atrás a las once de la noche.


                                                                                                                                                                   
¡¡Hola guapa!!
Ni te imaginas el cacao mental que tengo con tanta modernidad, tú que estas acostumbrada a utilizar el ordenador, te harías un panzón de reír conmigo. Voy tan lento escribiendo, medio siglo para escribir una palabra… Problemas ya tuve para hacerme el correo. Estoy en un ciber, con el dinero de mis ahorros, suerte que los de aquí me ayudaron, explicaron cómo iba todo. Se notaba que hacían esfuerzos, para no troncharse de risa…
Leí tu carta, me sorprendió mucho tu discapacidad, al mismo tiempo, has respondido tantas preguntas que tenía en mi mente. Quiero decirte que yo seré la excepción de lo vivido, yo no te daré la espalda, al contrario, te ayudaré en todo lo que pueda, te lo digo de corazón, jamás bromearía, en ese tema, soy tu amigo, estaré contigo hasta el fin. Así que no sufras ni lo más mínimo por ello.
Sinceramente me encuentro extraño escribiéndote desde aquí… tanto que te decía en las cartas, y ahora me quedado en blanco, por culpa del ordenador, y mi lentitud escribiendo, por nada pienses que eres tú la responsable. Solo quería hacerte saber, que voy a ir a menudo al ciber, para saber de ti, porque te sigo considerando una chica muy especial, para nada quiero que esto acabe. Si lo consigo, me haré del Messenger, ya te pasaré mi dirección. Así podremos hablar al momento ¿no? O eso me han dicho aquí al menos
Te mando muchos saludos, un abrazo y un beso bien fuerte.
                                                                                                                                                                  

Tras leer el escrito Vanesa no pudo evitar, romper a llorar, por un momento, se había temido lo peor, si su presentimiento había fallado de nuevo, sin saber porque está vez le habría afectado grandemente.




Aaron se encontraba extraño. Sin entender el porqué a menudo le venía a la mente Vanesa, esa foto que le había enviado, las palabras de sus cartas, se imaginaba teniéndola a su vera, que salían a pasear, al cine, a tomar algo… ella temía que no le aceptara por su discapacidad, pero es que a él era lo que menos le preocupaba, solo quería estar con ella, ayudarla en todo lo necesitara, abrir su ventana, para que entrara un rayo de claridad en su oscuridad. No era pena ni obligación, era algo que él no entendía, un sentimiento nuevo, que nadie le había explicado.

Diez de Mayo, se encontraba en el cibercafé. Tres de la tarde. Desde que mando el primer correo, allí se hallaba cada tarde, para revisarlo, aprender algo más del tema. No entendía porque pero ese nuevo sentimiento, esa nueva sensación, esa sensación que le aceleraba el corazón, al pensar en Vanesa, le hacía actuar así… Ya era su segunda limonada, mientras mantenía un enfrentamiento con la computadora. Suerte de la ayuda de los dueños del cibercafé, que le ayudaron hacer su perfil de mesenger Aaron_24@hotmail.com no fue muy original y lo sabía, pero ¿qué más podía hacer un novato? Abrió su imail, encontrándose con el siguiente escrito, era de dos días después, que él escribió, una hora que él, ya dormía.
                                                                                                                                        
¡¡Hola guapísimo!!

Ni te imaginas la alegría más grande que me has dado, el leer tu correo, confieso que hinché a llorar, al ver que no te importaba mi discapacidad, es algo que no tengo palabras, pero que agradezco… enormemente… lo que lamento a gran pesar es que te tomes tantas molestias: todos los días en el ciber, gastando dinero sin poder…

Si nunca te has dedicado a internet, es normal que andes perdido, ya verás como pronto, le pillarás el truquillo (después problemas tendrás para dejarlo) jejej por otro lado, yo estoy aquí para ayudarte, pregúntame lo que quieras, que te diré encantada.

Me gusta mucho la idea de que te hagas Messenger, así podremos hablar en ese mismo instante. El mío, es el mismo que el correo vanewilliams@gmail.es.

Me tengo k despedir ya, ya te explicare, pero estoy en ciber y mi tiempo se acaba. Muchos besos y grandísimo abrazo.
                                                                                                                                                                   

Aaron no pudo evitar sentirse extrañado, preocupado ¿porqué estaba en un ciber? El pensaba que tenía en su casa internet, pero ya veía que se equivocaba. Pero si no era así ¿sí él tenía razón? ¿Si ella había vuelto a tener problemas con su padre? ¿Por qué estaba tan preocupado por ella? ¿Por qué tenía que asegurarse que todo le iba bien? ¿Por qué necesitaba hablar o recibir noticias de ella ya? ¿Por qué sentía el latido de su corazón tan acelerado? ¿Solo era amistad? Él no lo sabía. Sin esperar más, abrió Hotmail situando vanewilliams en el apartado de para

                                                                                                                                                              
Hola!!!
No puedo evitar estar muy preocupado por ti, me gustaría hacerte unas preguntas, quizás me meta donde no me llaman, pero si es así, te pido que me lo digas, no insistiré más… ¿Tienes internet en tu casa? Si es afirmativa ¿por qué estabas en un ciber? ¿Estás bien? ¿Has tenido algún problema con tu padre?

No quiero agobiarte pero estoy sufriendo mucho por ti, me importas mucho, me dolería que salieras perjudicada.

Por favor respóndeme pronto. Besos.
                                                                                                                                                                   

No tardo en recibir una respuesta de la esperada…
                                                                                                                                                                   
Hola Aaron!
¿Tienes mesenger? Estoy conectada en él, si te apetece podemos hablar por ese medio, te explico todo. Pero ya te tranquilizo, que estoy bien ;)
Te recuerdo que mi Messenger es el vanewilliams@gmail.com
¡Besos!
                                                                                                                                                                   

  • Oigan ¿cómo se puede introducir un contacto en el mesenger? –preguntó a los dueños del bar.
  • Ai muchacho, se nota que no tienes ni idea de las nuevas tecnologías –no pudo evitar reír, el propietario, delgado, con su pelo canoso, unos ojos grises –allá voy ayudarte –se encaminó a su lado.

Vanesa no tardo, en ver como un tal Aaron_24@hotmail.com le agregaba al Messenger. A eso ella no le gustaba, que desconocidos le pusieran en su lista de contactos, ya bastante daño le habían hecho, y ella había acabado aprendiendo, pero esa vez era diferente, miró fijamente quien reclamaba que lo introducirán en su lista. Conocía a Aaron, sabía que tenía veinticuatro años, le acababa de dar su dirección de correo, tenía todas las papeletas para que fuera él. Sin pensarlo más, acepto aquel agregado. No le tardo en abrírsele una nueva ventana

                                                                                                                                        
  • Aaron dice:
  • ¿Hola?
  • Vanesa dice:
  • Hola… ¿Quién eres?
  • Aaron dice:
  • ¿No me conoces? Soy Aaron, tu amigo a distancia, el de las cartas, que me he modernizado jejej.
  • Vanesa dice:
  • ¿sí? ¿eres Aaron? ¡Demuestrámelo!
  • Aaron dice:
  • ¿Qué te lo demuestre? ¿pero cómo?
  • Vanesa dice:
  • Veo que tienes cam… ponla.
  • Aaron dice:
  • ¿Qué tengo que? ¿Qué es eso?
Su contacto le esta mandando para iniciar imágenes con la cámara web aceptar o cancelar.
  • Vanesa dice:
  • Acepta
  • Aaron dice:
  • ¡Guau si soy yo! ¡Es una cámara!
  • Vanesa dice:
  • Si eres tú, perdona, tenía que asegurarme que no eras un estafador.
Su contacto le está mandando para iniciar imagener con la cámara web aceptar o cancelar.
  • Aaron dice:
  • ¿Acepto?
  • Vanesa dice:
  • Si porfi.
  • Aaron dice:
  • ¡Guau si eres tú! ¡estas modernidades son geniales!
  • Vanesa dice:
  • Jejejej se nota que eres novato :P
  • Aaron dice:
  • ¿Cómo has hecho la cara esa?
  • Vanesa dice:
  • ¿Cuál? ¿Esta? ¿:P?
  • Aaron dice:
  • ¡Sí, sí esa! ¿Cómo se hace?
  • Vanesa dice:
  • ¿Ves el apartado de emoticones?
A través de la cámara, pudo contemplar una afirmación de su parte.
  • Vanesa dice:
  • Pincha ahí tendrás todo tipo de caritas
  • Aaron dice:
  • ¡Es cierto guau que guay!
  • Vanesa dice:
  • Me alegro que te guste
  • He leído tu correo…
  • Aaron dice:
  • ¡El correo es cierto! me dejaste muy preocupado, ¿Qué te pasó? ¿no tienes internet en tu casa? ¿O tuviste problemas con tu padre?
  • Vanesa dice:
  • Ufffff cuantas preguntas… espera… no, no me pelee con mi padre, es solo que no teníamos línea, claro no había internet (mayoritariamente sí que tenemos) estaba ansiosa por saber algo de ti :$ ahora en cambio sí que estoy en mi casa, menos mal, porque da una pereza salir tan de noche… aquí son las diez y veinte de la noche ¿y allí qué hora es? ¿La misma que aquí?
  • Aaron dice:
  • Ufffffff menos mal que estás bien, pensé que ya habías vuelto a tener problemas con tu padre… ¿Allí es tan tarde ya? Aquí son las tres y veinte de la tarde
  • Vanesa dice:
  • Son siete horas de diferencia, aquí adelantadas, a vosotros aun os queda toda la tarde, en cambio nosotros de aquí a descansar.
  • Por cierto ¿Qué hacemos tú y yo chateando? Si no entiendes de informática ¿Qué ha sido de las cartas?
  • Aaron dice:
  • Sí las cartas están muy bien, pero necesitaba más, me importas mucho Vanesa, quería demostrártelo, con esto, aprendiendo de cero… Necesito saber de ti mas a seguido, mas.
  • Vanesa dice:
  • :$
  • muchas gracias, no sé qué decir, pero me sabe muy mal, que sin tener dinero, tengas que gastar tanto, no es justo, me siento responsable :$
  • Aaron dice:
  • No para nada guapa, no te sientas responsable, no estoy gastando dinero de mi madre, sino de lo que gané yo al cabo de los años.
  • Vanesa dice:
  • Ya pero aun y así…
  • Aaron dice:
  • No sufras preciosa, pero yo solo con saber de ti y comunicarme contigo estoy de lo más feliz, no me importa gastar dinero.
  • Ui espera que pongo otra moneda… ¡oh no! No tengo más, pensé que tenía más monedas. Las abre dejado en la otra chaqueta.
  • Lo siento preciosa pero tengo que irme ya.
  • Vanesa dice:
  • Vale, me ha dado gusto poder chatear contigo :D.
  • Aaron dice:
  • El gusto ha sido mío, lo que sea por mi princesa.
  • Vanesa dice:
  • :$
  • Aaron dice:
  • Que descanses guapísima, dulces sueños… (k) (f)
  • Vanesa dice:
  • Que pases una muy buena tarde ¿Cuándo podremos chatear de nuevo? :$
  • Aaron dice:
  • Mañana ¿te va bien?
  • Vanesa dice:
  • Perfecto :D
  • Aaron dice:
  • Descansa preciosa, pensaré en ti…
  • Vanesa dice:
  • Adiós, hasta mañana :D

Vanesa sale desconectada de la red, los mensajes serán enviados, cuando inicie sesión.
                                                                                                                        

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